Rincones secretos de la Toscana

De Carlos Gumpert, en el PAÍS, diciembre de 1999. Traductor del italiano de Antonio Tabucchi, vivió muchos años en la región de la Toscana y nos propone ideas si vamos a esta bella región de Italia. Concretamente, nos apunta a los rincones secretos de la Toscana – Compendio de mil años de civilización en ciudades como Florencia, Siena o Pisa. pero fuera de ruta están los paisajes, los pueblos y la vida en estado puro.

También podeis acceder a muchos blogs, entre ellos:

http://turismo-toscana.blogspot.com.es/

http://es.holiday-apartment-tuscany.net/guia_toscana/san_gimignano.htm

http://www.vivetoscana.com/

http://blog-italia.com/todo-italia/toscana

(el artículo de Carlos Gumpert)

Si en el fárrago de este fin de milenio a alguien se le ocurriera coronar a una región europea como cifra y representación ideal de esos mil años de historia que tan fatigosamente agonizan, es indudable que pocas zonas podrían disputar a la Toscana semejante cetro. Sobre todo porque a mediados del milenio, con el Renacimiento, se alumbró allí la concepción del mundo y del hombre que sigue siendo básicamente la nuestra.


Entre los siglos XV y XVI, mientras los humanistas recuperaban la herecnia grecolatina diluida en el medievo, un grupo irrepetible de artistas cumplía la casi imposible tarea de embellcer una tierra ya de por sí extraordinariamente hermosa, pero que además se había beneficiado de una floreciente Edad Media.
Y todo gracias a un puñado de pequeñas ciudades-estado independientes, los comuni, a cuya democrática organización política, por cierto, pusieron fin las mismas signorie o familias que con su pujanza mercantilista financiarían como mecenas el nuevo arte renacentista.
Al viajero que quisiera rendir una suerte de homenaje a ese pasado se le propone
aquí un recorrido por la Toscana medieval y renacentista que, más que por sus grandes centros de arte (Florencia, Siena, Pisa, Lucca), opta decididamente, casi se diría que con un prurito intra-histórico, por pueblos y pequeñas ciudades, por los rincones secretos, por las comarcas menos transitadas de una de las zonas más ricas en arte y paisajes del mundo.
Hay que apresurarse a aclarar que, por eso mismo, se trata de una selección no libre de arbitrariedad, que sólo parcialmente se justifica con la vaga intención de ir en busca de algunos mlugares nativos de los protagonistas del Renacimiento.
Así, aún a costa de dejar de lado las sugestivas ciudades del norte de la región, testimonio de la pujanza de los comuni medievales (Carrara y su catedral, Pistoia con su monumental plaza del Duoma, el centro histórico de Prato), mejor comenzar con la modesta Vinci, localidad natal de Leonardo, a cuya memoria está consagrado un museo sito en el castillo medieval que corona la ciudad, donde pueden admirarse modelos de varas máquinas de su invención.
De más entidad, yendo hacia el Sur, es Certaldo, cuna de Bocaccio, cuyo sugestivo casco antiguo medieval, se yergue amurallado sobre una colina. Nos hallamos en plena zona del Chianti, famosa tanto por el vino que aquí se produce como por la belleza de sus suaves paisajes, en cuyas colinas se diseminan bosques y viñedos, granjas y antiguos burgos, y cuyo encanto sobrevive incluso a las infinitas postales que los reproducen.
Al este se hallan dos de las joyas de la región, San Giminiano, guarnecida con innumerables torres y Volterra, con su plaza del Priori y su interesante Museo Etrusco, pero vale la pena dirigirse a Monteriggioni, representativo pueblo medieval de esta comarca, cuyas murallas evocó Dante en la Divina Comedia.
Siguiendo hacia el Oeste se encuentra Arezzo, patria de escritores y artistas, pero sobre todo, de Grancesco Petrarca, cuya poesia modela aún hoy nuestra sensibilidad amorosa. La visita a su supuesta casa natal, se non vera ben trovata, es obligada, asi como a las iglesias medievales de San Francesco y Santa María; a la casa natal del arquitecto e historiador Giorgio Vasari, decorada con frescos por él mismo y a Santa María alle Grazie, donde se funden los estilos góticos y renacentista.

Escarpada y abrupta
El paisaje de la Toscana más occidental, ya apenínico, se hace escarpado y abrupto, pero resulta igualmente hermoso, como podemos comprobar acercándonos al austero convento franciscano de La Verna (Siglo XII), tan subyugador por el casi palpable sentimiento de lo sagrado que allí se respira cmo por el tupido boscaje que lo rodea.
Bajando por el valle del alto Tiber se llega a Sansepolcro, apócrifa patria del protagonista de la deliciosa novela de Alvaro Cunqueiro, Vida y fugas de Fanto Fantini, y cuna del gran pinto Piero della Francesca, cuya casa natal puede visitarse en su casco histórico, junto a la catedral y otros destacados palacios.
Otro notable pintor renacentista, Luca Signorelli, nació en la vecina Cortona, ciudad llena de recovecos y callejones salpicados de edificios medievales, que ofrece además unas magníficas vistas. No conviene olvidar la elegante iglesia renacentista de Madonna del Calcinaio, situada ligeramente en las afueras.
Antes de abandonar la provincia de Arezzo, merece la pena una parada en Licignano, curiosa población mediaval cuyo trazado urbano se dispone en círculos concéntricos que van ascendienco sobre una colina.
Regresamos a la provincia de Siena bajo el signo de la religiosidad medieval, con la visita a varios destacados monumentos sacros. Al Monasterio de Monte Oliveto Maggiore, que se yergue semioculto entre los cipreses, se accede por una sugestiva senda arbolada.
De los interesantes edificios que lo forman destaca el claustro mayor con los frescos de la vida de San Benedetto, obra de Signorelli.
Hacia el Sur, en las afueras de Montalcino, que entre otros edificios medievales posee un vigoroso castillo pentagonal, surge solitaria la abadía benedictina de San Ántimo (siglo XII), de purísimas formas románicas, donde, con un poco de suerte, podremos asistir a una misa gregoriana, que probablemente no pueda encontrar marco mejor.
En San Quirico d’Orcia hay también una imponente colegiata románica, y en sus cercan´ñias se halla el pequeño balneario de Bagno Vignoni, de cuyas aguas termales ya se beneficiara Lorenzo el Magnífico.
Lejos de cualquier lujo decimonónico, el peculiar encanto rústico de su enorme albercano escapó a Andrei Tarkovsky, que la eligió como escenario para una memorable escena de su película Nostalgia.
Acaso, tras tanto rigor medieval, se agradezca que nuestra siguiente etapa nos lleve a dos pequeñas ciudades que son auténticas joyas del Renacimiento. Montepulciano, patria del poeta y humanista Angelo Polziano, cuenta en su trazado urbanístico medieval con numerosos palacios e iglesias renacentistas, entre los que sobresalen el conjunto monumental de Piazza Grande, San Agostino y, sobre todo, San Biagio, obra maestra de Sangallo.
La diminuta Pienza es un ejemplo de planificación urbana renacentista, con la que el humanista Enea Silvio Piccolomini, elegido papa con el nombre de Pío II, reformó su aldea natal. A la céntrica plaza de Pío II se asoman el Palazzo Piccolomini y la catedral, los dos edificios más importantes, pero merece la pena pasear por sus calles, dispuestas ordenadamente sobre dos ejes perpendiculares.
Abandonamos la provincia de Siena hacia nuestro último destino, pero no sin deternernos en las impresionantes ruinas de la abadía de San Galgano, cuya iglesia, invadidad por la hierba y sin tejado, parece invitar al viajero a unos instantes de melancolía romántica o de reflexión barroca sobre la fugacidad de lo humano, mientras contempla el cielo desde su interior.
Massa Marítima, al norte de la provincia de Grosseto, es una de las más sugerentes u desconocidas ciudades toscanas. De su brillante pasado dan cumplidas muestras sus callejuelas medievales y el esplendor de su céntrica Piazza Garibaldi, a la que se asoma la bella catedral, de estilo románico-pisano. Y así toca a su fin nuestro periférico recorrido por la Toscana, una de esas privilegiadas regiones con la extraña virtud de hacer que el viajero, proceda de donde proceda, se encuentre en casa.

Guía práctica
Para comer y dormir: Lo más aconsejable son las casas rurales (agriturismo), muchas de las cuales ofrecen también servicios de restaurante y venden productos agrícolas. Aparte de las indicaciones que vienen a continuación, puede obtenerse más información en la Oficina de Turismo de Italia, en Madrid (Gran Via, 84, +34 915599750).
Restaurante Buca di San Francesco (057523271), rest. tradicional en Arezzo. Cocina toscana, caro.
Casa La Conca (05757333301), casa rural situada en Sansepolcro. Tienen apartamentos
Casa Grifalco (0575691014), casa rural situada en las cercanías de Cortona, con restaurante
Casa Il Serraglio (0578798239), casa rural situada en Montepulciano
Restaurante Dal Falco (0578748551), rest. de Pienza especializado en cocina toscana
Casa Fattoria Barbi e Casato (0577848447), casa rural situada en Montalcino, resturante especializado en cocina local. Apartamentos
Casa Tenuta Fontino (0566919232), casa rural situada en Massa Maritima, con restuarante

Museos
Galería y Museo medieval y moderno de Arezzo.- ubicado en un sugestivo palazzo renacentista (véase sobre todo, el claustro). Alberga importantes fondos de pintura, escultura y cerámica
Pinacoteca municipal de Sansepolcro.- pequeño museo pero insoslayable por las obras de Piero della Francesca
Museo Diocesano de Cortona.- pinacoteca con obras de Fra Angelico (Anunciación) y de Signorelli, entre otros
Museo Cívico de Montepulciano.- interesante pinacoteca con importantísimas obras de Pinturicchio, Ribera y otros

Festividades
Sansepolcro – Palio de la Balestra – Segundo domingo de septiembre. Fiesta medieval con desfile y competición de tiro de ballesta
Arezzo – Giostra del Saracino – Primer domingo de septiembre. Fiesta medieval con desfile previo y competición de habilidades ecuestres entre jinetes de los disntintos barrios
Cortona – Feria del mueble antiguo – 25 de agosto al 25 de septiembre. Una de las ferias de antigüedades más reputadas de toda Italia
Massa Maritima – Balestro del Girifalco – domingo posterior al 20 de mayo y segundo domingo de agosto. Competición con traje smedievales entre barrios

One Response to Rincones secretos de la Toscana

  1. Hal, algún día cumplirás tu sueño de conocer esa zona, con todo el tiempo del mundo y a tu manera. Eso sí, te pido que vayas con una pequeña libreta para que apuntes lo que ves, lo que sientes, lo que haces, lo que recomiendas, con una cámara para que registres lo que quieras compartir y con un cuaderno para que dibujes con acuarelas como el tiempo pasa lentamente entre los cipreses y las nubes, para que reflejes los paisajes que te recuerden al Empordá. Habla con la gente, recorre los pueblos, empápate de Mediterráneo, de la gastronomía de allí, disfruta, descasna, goza, sueña… Y cuando vuelvas, coge todo eso y hazme una guía para que yo pueda repetir algún día tu viaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>